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jueves, 21 de enero de 2016

La Mejor Parte

Lucas 10:38-42

En esta ocasión quiero compartir un tema que personalmente me hizo reflexionar mucho, espero que también en ustedes tenga el mismo efecto, además de eso, quiero comentarles que este es el tercer tema que tiene relación con el servicio a nuestro Dios, no hablaremos todo el tiempo sobre eso, pero quise compartir esta mini serie para que los que somos servidores reflexionemos sobre nuestra labor en el cuerpo de Cristo, el tema de hoy es sobre el valor de la acción contra el de la motivación, si te interesa el tema continua leyendo.

Gracias al gran avance tecnológico en las últimas décadas, podemos videos con excelente calidad y una gran resolución, una de las mejores experiencias visuales es ver videos en HD (High Definition o en español Alta Definición) en disco DVD Blue Ray, pero en nuestro país son pocas las personas que han experimentado la alta definición del DVD Blue Ray, esto debido a lo siguiente, para ver el video en alta definición se debe tener: un televisor de alta definición, un reproductor de DVD Blue Ray y un disco grabado con ese mismo formato, muchos han comprado discos Blue Ray, pero no tienen ni el tv y el reproductor adecuado, y otros quizá tengan el tv y el reproductor Blue Ray pero compran discos pirata grabados en mp4, por consiguiente no pueden lograr experimentar un video en HD.

Lo mismo sucede en la vida de los servidores, tenemos las capacidades para servir en los ministerios, tenemos el talento, la actitud y la aptitud, pero no logramos crear una experiencia en “HD” con nuestro Dios, tenemos todo lo que necesitamos para servir a Dios pero descuidamos la parte más importante en el servicio a Dios, la motivación.

En la lectura bíblica vemos una pequeña historia pero con una gran enseñanza, Jesús se dirigía a Jerusalén, mientras iba de camino se detuvo en una aldea donde Marta le dio posada, María la hermana de Marta se sentó a los pies del señor atenta a escucharlo, pero Marta estaba preocupada por los quehaceres del hogar y le dijo a Jesús que le ordenara a María que le ayudara, a lo que Jesús le dijo: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”

Muchos servidores, en todas las iglesias, cometen el mismo error, cuando realizamos algo en un ministerio durante mucho tiempo, cometemos el error de darle más importancia a la acción que a la razón de ser de la acción, déjame explicártelo mejor a través de un ejemplo que me ocurrió a mí:

Durante muchos años he servido a Dios a través de ministerio de la música, y ese ha sido mi llamado y desde pequeños siempre fui apasionado de la música, pero hubo tiempos durante estos últimos años en los cuales se volvió tan importante tocar y hacerlo bien que en mi vida se perdió el enfoque correcto, no se trataba de oírme bien, se trataba de que mi corazón al momento de tocar o cantar estuviera bien delante de Dios, y a través de ello ministrar a la congregación, pasaba horas enteras ensayando todos los días, pero no dedicaba ni 5 minutos a la oración y la lectura de la biblia, y así como yo probablemente haya muchos servidores (y los hay) que invierten tiempo en preparar meditaciones, en planchar su uniforme, en preparar la comida para los hermanos, en hacer la limpieza en el templo, que lo hacen porque es su ministerio pero que han olvidado para quien lo hacen, que han olvidado que la parte más importante no es el afanarse por servirle al señor como lo hizo Marta, sino que lo especial y por lo que deberíamos afanarnos es por agradar al señor y por crecer espiritualmente a través de escucharlo como lo hizo María.

Con esto no quiero decir, dejen de servir y dedíquense a escuchar a Dios, si esto fuera así, no habrían servidores en las iglesias y estas no crecerían y avanzarían porque gracias a los servidores las iglesias crecen, la labor que usted tiene es importante, pero debemos entender y tener siempre presente que la razón de que nosotros hagamos algo en la iglesia es para servir a Dios y que no debe ser más importante nuestro ministerio que nuestro alimento espiritual, porque en realidad Dios quiere ser el número uno para ti, si le das el segundo lugar porque lo que haces en el ministerio tiene el primero, el señor te quitará la oportunidad de servir, pues es Dios celoso y él tiene que ser el primer lugar de tu vida.

Es triste y preocupante a la vez, ver personas en las iglesias que están más preocupadas por sus ministerios que por el crecimiento espiritual de los miembros, gente que se preocupa más porque termine el culto para sentarse y descansar (porque han estado sirviendo de pie durante el culto) que porque Dios esté ministrando las vidas de quienes no le conocen, gente que protesta cuando se le pide un favor en las iglesias y lo toman a mal, en lugar de pensar que hacer ese favor puede alcanzar más personas para el señor, personas que se molestan si el pastor se pasa 5 minutos de predicación en lugar de orar que en esos 5 minutos más Dios hable al corazón de quienes lo necesitan (y todos los necesitamos).

No es mi objetivo en esta hora señalarte (si has cometido alguno de estos errores), pues como ya lo dije yo también me equivoqué y Dios me enseñó esto a través de una dura lección, es mi deseo en esta hora que tú reflexiones y que Dios te guie por el camino correcto, te dejo unos consejos que espero te sean útiles en tu diario vivir.

1-      Tu ministerio es importante en la iglesia, pero no debe ser primer lugar en tu vida, tu ministerio deber ser lo que haces para la persona que es el primer lugar en tu vida (Dios), no dejes de servir pero ten siempre presente la razón de porque lo haces.

2-      Prepárate para tu ministerio, ensaya, lee, estudia, plancha tu uniforme, prepara tu equipo, sea lo que sea que hagas, hazlo, pero no dejes de lado la preparación espiritual, ora por tu ministerio, lee la palabra de Dios y pídele que te de dirección y que te ayude a recordar que lo que haces, lo haces para él y no porque te gusta hacerlo.

3-      Trata de abrir siempre tus ojos espirituales, recuerda que durante el culto se está desarrollando una guerra espiritual, si lo ves con los ojos espirituales será más fácil entender tu rol en la iglesia.

4-      Ten siempre presente que TODO lo que hacemos debemos hacerlo de corazón COMO PARA EL SEÑOR - Colosenses 3:22 (énfasis mío)

“María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”, María entendió lo que era más importante, espero que tú y yo podamos ser como ella y escoger la buena parte, la cual estoy seguro que no nos será quitada.

Que Dios Nos Bendiga.

EG.