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jueves, 7 de enero de 2016

El Crédito por Las Obras

San Lucas 5:17-20

Quiero dedicar este primer tema del blog para hablar de un tema que ataca mucho a todas las iglesias y que el enemigo usa como un arma fuerte para destruir la obra que Dios está haciendo en las congregaciones y para poner enemistad entre los ministerios y sus miembros, si este tema te llama la atención sigue leyendo.

Soy un amante de las películas, comparto el gusto por el séptimo arte con muchos de mis amigos y familiares, generalmente todas las semanas nos encontramos con mi hermana en la sala de nuestra casa buscando alguna película que ver en Cable-TV y al igual que nosotros existirán cientos de miles de personas que van cada cierto tiempo a disfrutar de un buen estreno cinematográfico, en nuestro país ese es uno de los pasatiempos más comunes, El Cine

Sin embargo meditando sobre esto pensaba: a pesar de disfrutar tanto del cine, hay una parte en todas las películas a la cual nadie le pone atención, ni siquiera el más mínimo interés, esta parte es la que conocemos como “Los Créditos”

Los créditos están al final de cada película pues tienen el propósito de hacer mención de todos los que participaron en la producción del filme, desde quienes se encargaron de las cosas más sencillas, hasta los actores y la gente de producción de audio y video que se encargan de editar el producto final, lo que nosotros vemos en la pantalla, aquellas películas que disfrutamos y que en algunos casos, no nos cansamos de ver una vez tras otra.

La vida cristiana suele ser como la industria cinematográfica, realizamos trabajos en nuestras iglesias locales, sirviendo al señor en áreas diferentes, desde el pastor hasta los maestros de escuela dominical, desde los ministros de alabanza hasta los hermanos que hacen la limpieza, desde los líderes hasta los servidores que acomodan a la congregación en sus sillas (acomodadores o ujieres), todos ejerciendo diferentes obras en servicio a Dios

Tristemente en algunas congregaciones se generan problemas en referencia al crédito por el trabajo que se hace para Dios, algunos hermanos servidores hacen las obras “para el señor” pero cuando no se les da crédito por su labor se molestan como si lo hubiesen hecho para recibir algo a cambio (un reconocimiento por lo menos), otros definitivamente lo hacen por recibir reconocimiento y ser vistos delante de las congregaciones y que las personas les aplaudan sus acciones y lo hacen deliberadamente pues si no hay recompensa pública por las acciones, ni siquiera se toman la molestia de preguntar por lo que se debe hacer, existe además un tercer grupo de siervos del señor, adoradores de corazón, los cuales se esfuerzan y dan lo mejor de sí para hacer la obra que Dios les ha encomendado sin importarles que su nombre figure o no en los reconocimientos por las acciones porque saben que su recompensa no es terrenal sino que están acumulando tesoros en el cielo, y para terminar con el cuento, a algunos líderes y pastores no les importa dar el crédito de las obras, solo les importa la acción, el trabajo terminado, pero al igual que quienes vemos películas no quieren ver la parte del reconocimiento y la recompensa que algunos hermanos merecen por su ardua labor en el ministerio. ¿En cuál de estos grupos te encuentras tú?

En la lectura bíblica vemos una historia de cierto grupo de hombres que hacen una obra, ellos llevan a un paralitico delante de Jesús para que pueda ser sanado por el señor, estos hombres (la biblia no dice cuántos eran, ni mucho menos menciona sus nombres) lograron impresionar al señor, más que impresionarlo por la acción que habían hecho, (subir al techo y meter por allí al paralítico) lo impresionaron por la fe que había en ellos, porque sabían que el paralítico no saldría de ese lugar en su lecho, sino que saldría caminando, pero la historia termina sin volver a mencionar a estos hombres, hicieron una obra maravillosa pues la biblia dice en el versículo 20 “al ver la fe de ELLOS” (énfasis mío), no solo la fe del paralítico que era quien necesitaba el milagro, sino también la fe de ELLOS, los hombres que le llevaban; un gran milagro ocurrió para un hombre que ni siquiera sabemos (la biblia no lo dice) si era amigo de ellos o si era alguien que encontraron en el camino, pero fue sano gracias a la fe de ELLOS, sin embargo no recibieron el crédito, sus nombres no aparecen y estos caballeros nunca más fueron mencionados por el escritor y probablemente ni siquiera en el cielo sabremos quienes fueron, pero puedo apostar 2 cosas (y estoy más que seguro que ganaría esa apuesta):

1- Ellos se encontraban en el grupo de los siervos de Dios que hacen las obras sin esperar nada a cambio porque saben perfectamente que la recompensa viene de Dios y es eterna

2- Dios les recompensó en gran manera esa obra que hicieron y les lleno de gran gozo ayudar al paralítico a tener un encuentro con Jesús

Es hora de que nos preguntemos y nos auto-evaluemos: ¿Por qué sirvo en este ministerio? ¿Cuándo hago una obra para Dios espero que me vean o eso no me interesa? ¿Espero recibir algo a cambio de lo que yo hago? ¿Como líder estoy reconociendo el trabajo de los demás? ¿Estoy enseñando y practicando la humildad?

Hazte estas preguntas y reflexiona, si sales bien evaluado te felicito, sigue por ese buen camino, y si sales mal evaluado no te desanimes, grandes personajes en la biblia también se equivocaron y aun así Dios los usó, corrige el camino y sigue adelante, el señor te quieres usar.

Quiero terminar con tres consejos sencillos para los servidores:

1. Si estás sirviendo en algún ministerio hazlo de corazón, hazlo con agradecimiento al señor por su amor y su salvación, no esperes nada a cambio, el señor verá tu humildad y sinceridad y te recompensará, recuerda que Dios es nuestro padre y sabe de qué cosas tenemos necesidad

2. si estás sirviendo en algún ministerio y se te da el crédito por algo que hiciste, no dejes que se te suba a la cabeza, lo que hiciste lo hiciste para el señor y cualquiera pudo haberlo hecho en tu lugar pero Dios te escogió a ti porque confía en ti y espera que a ti no se te suban los humos

3. si estás sirviendo en algún ministerio y quieres recibir el crédito por algo que hiciste, siéntate unos segundos y analiza cual fue el ejemplo que el señor Jesús nos dejó en cuanto a la humildad, ponte de nuevo en pie y comienza de nuevo a hacer las obras que Dios te encomendó con humildad en tu corazón

Si eres líder o pastor:

* Reconoce el esfuerzo y la labor de cada miembro, hazles saber y sentir que todos son importantes en el cuerpo de Cristo y enseñales a no asumir altivez cuando se reconozca el buen trabajo de alguno

* Tomate un tiempo para conocer a los integrantes de tu equipo de trabajo o congregación, a lo mejor alguno de ellos siente que su trabajo no está siendo reconocido, acércate, habla con ellos, dales la confianza de que puedan expresar como se sienten y así podrás ayudarlos

Y por favor

* No hagas acepción de personas, todos trabajamos en la obra para la gloria de Dios pero todos trabajamos mejor si se nos reconoce nuestro trabajo y si se nos enseña a ser humildes y a evitar que se nos suban los humos, ayudales a comprender que el éxito en las iglesias viene del trabajo en equipo

NADIE es indispensable en la obra de Dios, pero ¡TODOS! Somos importantes para que esta se lleve a cabo

Si te ha gustado este tema, por favor compártelo con tus líderes o tu equipo de trabajo o ministerio, también puedes dejar tus comentarios y ayudarme a que juntos crezcamos espiritualmente, todos los jueves podrás encontrar diferentes temas sobre situaciones que se presentan en el diario vivir de un creyente, tu y yo podemos hacer la diferencia, Que Dios les bendiga.

EG.