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jueves, 10 de marzo de 2016

La Tristeza

"Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón." Eclesiastés 7:3

Durante toda nuestra vida nos la pasamos luchando en contra de aquellas cosas que pueden traer tristeza a nuestro corazón, incluso llegamos a hacer planes de contingencia para evitar situaciones dolorosas, y eso no está mal, al contrario, que bueno fuera que nadie tuviera que pasar por momentos tristes, pero por más que lo intentemos no pasar por ese camino, debemos hacerlo, en algún momento de nuestra vida tendremos que pasar por allí, hoy quiero que meditemos sobre esto que todos hemos pasado o pasaremos algún día, por favor continua leyendo.

Como ya lo he dicho creo que nadie quiere enfrentarse a la tristeza, incluso, por alguna razón que desconozco, algunos preferimos ocultarla detrás de una gran sonrisa falsa y decidimos tragarnos todo lo que sentimos porque tratamos de mostrarnos fuertes ante los demás, quizá nunca llegaremos a entender porque lo ocultamos, pero definitivamente lo hacemos.

Lamentablemente no podemos evitar situaciones dolorosas, la palabra de Dios es clara y especifica cuando dice en muchas oportunidades que en el señor podemos encontrar refugio en las tribulaciones, no dice por ninguna parte que no habrán tribulaciones, además dice la promesa de Dios que en el cielo no habrá más llanto ni más dolor, ambas cosas si hay en este mundo y debemos enfrentarlas.

En la definición de Google de tristeza encontramos que dice lo siguiente: “Sentimiento de dolor anímico producido por un suceso desfavorable que suele manifestarse con un estado de ánimo pesimista, la insatisfacción y la tendencia al llanto.” (Énfasis mío) entonces nos ponemos tristes por sucesos desfavorables, algo que no salió bien, alguien nos falló, perdimos un empleo, una oportunidad de beca, etc. etc. etc.

Sea cual sea la razón debemos saber que somos seres sentimentales, por muy fuertes que creamos ser, alguna vez lloraremos por algo… la buena noticia es la siguiente, Dios sabe lo que sentimos cuando estamos tristes, él también lloró (Juan 11:35, Lucas 19:41 y Hebreos 5:7) él conoce la tristeza y hay muchas promesas en la biblia que dicen que él no nos dejará enfrentar la tristeza solos.

Pero el punto de mi reflexión en esta ocasión, va más allá de no estar solos en la tristeza, lo que pretendo dejar en nuestros corazones es que Dios permite la tristeza en nosotros no porque él se deleite viéndonos así, en ninguna manera, la razón por la que él permite tristezas a nuestra vida es porque estas nos ayudan a madurar, a ver la vida con otros ojos y a aprender de nuestros errores.

Dios solo pretende que aprendamos a confiar más en él:

"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí." Juan 14:1

"Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo." Salmos 55:22

Dios sabe que la tristeza te va a hacer madurar, por eso la permite, y una cosa más, no temas llorar, cuando pasas mucho tiempo guardando la tristeza y no la liberas puedes llegar a enfermarte, no lo hagas, no la retengas, si quieres llorar hazlo, y veras que después de hacerlo te sientes mejor.

Quiero cerrar la meditación de hoy dejándote un versículo más que espero siempre lo tengas presente, memorízalo y repítelo cada vez que sientas tristeza, Dios te bendiga

"Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu." Salmos 34:18

EG.